En Terciopelocita no hay ataduras: tú llevas el control, a quién escribes y hasta dónde llega. Sin expectativas, solo lo que ambos queráis.
Nuestras promesas
- Sin ataduras, de principio a fin.
- Anonimato sin concesiones: tus datos nunca se venden.
- Entre adultos y respeto mutuo.
Por qué sin compromiso
La libertad deja sitio a las ganas: nadie tiene que prometer nada. Por eso lo mantenemos ligero, de principio a fin.
En la práctica
Miras libremente tu barrio, sin registro y sin cuenta, y escribes a quien te apetece.